No nos conformamos con tener un buen producto, por eso nos involucramos en diferentes proyectos de innovación. Colaboramos con la Universidad de Lleida en proyectos de investigación del vino, así como con el INCAVI (Instituto Catalán del Vino) en estudios de biodiversidad cultivada y recuperación de variedades locales, ancestrales y desconocidas.

Centro de desarrollos biotecnológicos agroalimentarios

Hemos colaborado con la Universidad de Lleida, realizando un proyecto I+D+I conjunto con el grupo de investigación del Centro de Desarrollos Biotecnológicos Agroalimentarios (analizando el ácido abscísico, la relación entre el ácido tartárico y málico, el contenido de polifenoles totales, y finalmente los compuestos en sus variedades). Actualmente seguimos adelante con el proyecto, formando a alumnos en prácticas para mejorar su conocimiento y su futura incorporación al mundo laboral.

Clasificación de variedades desconocidas

De la mano del INCAVI estamos investigando las variedades ancestrales que se encuentran en nuestra región y que están bien adaptadas. Disponemos de una «viña vieja», el Vinyet, de más de 120 años (1889) con una colección de 24 variedades de las que 5 aún están sin identificar. Las tratamos muy cuidadosamente y elaboramos artesanalmente por separado los vinos obtenidos de sus viejas cepas, son estos los exclusivos vinos de La Pell.
Utilizamos ánforas de arcilla hechas con la tierra de la misma viña para estos vinos especiales y hemos sustituido las clásicas barricas de roble por otras de castaño y de acacia, tal y como se hacía siglos atrás.

Estudio de la humedad

También utilizamos la tecnología en nuestro favor para mejorar el seguimiento de la humedad del suelo. Usamos unos sensores de capacitancia que permiten monitorizar en todo momento el porcentaje de agua en valores absolutos que hay en un metro cúbico de terreno, de forma que se puede saber el nivel de capacidad de campo y el punto de marchitamiento (por debajo del cual, la planta ya tendría problemas de deshidratación extrema).

A fin y efecto de sumar conocimientos y valor añadido al estudio, se ha involucrado el Instituto Catalán de la Viña y el Vino (INCAVI) aportando datos de sus experiencias previas y empleando una cámara Scholander, que determina el estado fisiológico de la planta, dando su potencial hídrico. Igualmente participan también la Universidad de Lleida con personal de laboratorio, y la empresa de gestión sostenible SAF (Verdú).

Correlacionar el valor de humedad del suelo con el estado fisiológico de la viña, permite actuar mucho más rápido así como gestionar más eficiente y cuidadosamente el riego de apoyo deficitario que se aplica a las cepas de la finca.